“La Experiencia no se improvisa”así reza un refrán popular.

La experiencia es producto de los años, de las vivencias, de la veteranía, la contemplación y un poco de tiempo la originan.

Para un trabajo, para una actividad, se requiere experiencia, pericia, así también para accionar las Relaciones Públicas.

Hace unos meses, tuve la oportunidad de participar en la Comisión Electoral de un organismo industrial, del cual somos socios, para la elección del nuevo presidente, de ahí surge la experiencia que hoy les comparto.

Se formó un grupo heterogéneo, variado en experiencia, unos más que otros, pero ello le dió riqueza a la comisión.

Realizamos varias reuniones de trabajo, al interactuar, me pregunté: ¿para qué me sirve la experiencia hoy?, definida por wikipedia como “una forma de conocimiento o habilidad derivados de la observación, de la participación y de la vivencia de un evento o proveniente de las cosas que suceden en la vida”.

Esa descripción, es lo que define, al integrante de mayor edad de la comisión, esa habilidad que tiene, derivada del análisis de 30 años dentro de la actividad industrial-empresarial.

Este trabajo que realicé dentro de la comisión, lo vinculé con las Relaciones Públicas:

1.- Por que una persona con considerable conocimiento en un área determinada, puede ganar reputación como un experto.

2.- Por que la experienciano se puede inventar.

3.- Por que la experiencia se refleja.

4.- Por que la experiencia, es una oportunidad real de generar nuevos clientes en Relaciones Públicas.

5.- Por que la experiencia nos genera una “visión integral” del mercado de nuestros clientes.